ÉL

Muchas personas toman la palabra “él” para referirse a una sola persona, normalmente a alguien especial y con gran significado, yo la tomo para referirme a muchos hombres de mi vida. No soy una persona que haya experimentado con muchos “él” en su vida y mucho menos me considero una experta en esa área. Pero tampoco voy a decir que he tenido uno solo, porque estoy bastante seguro de que eso sería una mentira, tanto para mi como para ustedes. Todos tenemos un “él”, más las mujeres claro, pero incluso los hombres, aunque puede llegar de diferente manera.
Mi primer “él” llegó cuando tenía once años, tal vez antes, pero si mis cuentas no me engañan fue a esa edad; fue el típico enamoramiento de escuela primaria, mi primer amor imposible, todavía lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Éramos solo unos niños, sin preocupaciones, pero él me gustaba porque era tierno con todos y conmigo era genial, siempre fuimos muy buenos amigos y siempre me gustó. Jamás se lo comenté porque a él le gustaba esta chica que casualmente era una de mis amigas. Me gustó por seis años y debo decir que fue algo hermoso, incluso cuando todo lo importante que sucedía era en mi imaginación. Él fue mi primer amor imposible.
Después llego otro “él”. Era
mi mejor amigo desde los siete años, nos conocimos en la escuela y nos llevamos
bien muy rápido, hubo algo de química que no noté hasta que cumplí los quince
años. Él fue mi primer beso. Sí, mi
primer beso fue a los quince años con mi mejor amigo, un total cliché. Fue como
se supone debía ser mi primer beso; gentil, suave y calido, y yo creía estar
enamorada de él (ahora me doy cuenta que solo era cariño).
Eventualmente él fue mi primera vez. Fue quien me
hizo sentir amada como mujer por primera vez, y me hizo sentir hermosa, incluso
cuando ninguno de los dos sabía que hacer. Sin embargo él también se convirtió
en un imbécil. Él fue mi primer corazón
roto. Desafortunadamente las
cosas no salieron nada bien después de eso, pero ¿cómo es que puede terminar
bien cuando te enteras que tu mejor amigo te usó por una apuesta?
Luego llegó él, quien me hizo olvidar. Admito que jamás lo amé, creo que deje de amar en ese momento de mi vida. Me hizo olvidar aquellos besos que juraron amor fingido, me hizo olvidar qué se sentía ser usada, pero supe lo que se sentía usar a alguien.
No mucho tiempo después
llegó ÉL. El más importante de todos ellos. Él, quien me salvó la vida. Cuando yo estaba perdida entró a mi
vida, jamás esperé que él llegara pero lo hizo, incluso a veces creo que de
verdad algo o alguien lo puso en mi vida. Fue él quien me sacó de ese agujero
cuando toque fondo, jamás pidió nada a cambio, solo verme bien y tal vez
tenerme como mejor amiga.
También fue él, quien me enseño lo que era el amor;
jamás nos besamos, jamás hubo una caricia y mucho menos probé sus labios, jamás
fuimos novios, pero vaya que me enseñó a amar. Aprendí a amarme a mi misma,
gracias a él. Supe lo que era el verdadero amor de un amigo, aunque también
aprendí a amar a escondidas; a desear una caricia suya, aprendí a amar
incondicionalmente, aprendí a ser mejor amiga de alguien a quien claramente y
veía como el amor de mi vida.
Lamentablemente él es quien más me ha lastimado y el 99.99% de la culpa es mía, lo sé.
Porque fui yo quien tenía expectativa, no él.
Al mismo tiempo lo tenía a él, quien me hizo ver las cosas. Es uno
de mis mejores amigos hoy en día y sé que sin él seguiría amando a alguien que
nunca me iba a corresponder. Me sacó de un camino en donde el amor era solo un
camino unilateral. Me apoyó todas las veces que lloré porque otro hombre no me
amaba y aunque ellos dos son amigos jamás le dijo nada. Fue discreto y le
agradezco demasiado.
Seis meses después llegó
otro “él”, yo no sabía de su existencia hasta que un día lo vi dormido en la
clase de ingles y me reí de él con una amiga, resulta que él se convirtió en uno de mis mejores amigos. Siendo honesta jamás
creí que fuera a ser alguien tan importante en mi vida, pero ahora lo es. A
diferencia de mis otros dos mejores amigos, él es demasiado directo y cruel y a
veces puede llegar a lastimar con su sinceridad, pero es justo lo que necesito.
Necesito que alguien me diga las cosas como son y sin rodeos, él hace eso aunque duela, brutalmente honesto y
eso fue lo que de alguna manera hizo que me importara.
También existe este chico, él, quien solo conocí y amé por una noche; el
que conocí en una fiesta de una amiga, el que conocí en ese bar en Chile, el
que conocí en la boda de mi prima y el que conocí en la librería el verano
pasado, ninguno fue el amor de mi vida, pero vaya que saben como hacer que una
noche sea inolvidable.
Luego está él, quién me ha confundido por seis meses.
Es ese hombre del que sé que me tengo que cuidar pero al mismo tiempo su
carecer, su plática, su actitud y confianza te incitan a jamás dejarlo ir. Es
de quien se supone que me cuidan mis padres. Es a quien he besado demasiadas
veces, es quien solo iba a ser para una sola noche y jamás ha pasado nada. Es
de quien temo enamorarme y creo que ya lo hice.
Y aquí es cuando mucho hombres entiendan lo que dije al inicio.
Está él, quien nació siendo mi hermano y se convirtió en un modelo a seguir.
Es él quien a pesar de las peleas diarias y los insultos crueles siempre
esta para mi ahí, siempre ayudándome y tratando que no cometa los mismos
errores que él. Quien cada cumpleaños desde que tengo memoria me da un abrazo y
me dice que soy la mejor hermana del mundo. Es él a quien considero como mi padre, siempre ha cuidado de mi
madre y de mi y siempre está ahí cuando lo necesitamos.
Él,
quien me dejó cuando tenía cuatro años. Ha estado presente mi vida, pero jamás ha actuado como
padre. Es ese hombre que se supone debe amar a un hijo incondicionalmente pero
es más inestable que nada. Quisiera odiarlo, pero no puedo. Le agradezco,
porque sé que si él no se hubiera ido sería totalmente infeliz.
Al final está él, a quien espero conocer. No tengo ni idea de cómo son sus ojos, o su color de piel, jamás he escuchado su voz. No sé en qué momento de mi vida lo voy a conocer ni donde, lo único que espero es encontrarlo en el momento adecuado. Espero que las cosas salgan bien y espero que él me ame tanto como yo sé que lo voy a amar. También espero que quiera tener una familia, una grande, porque de verdad amo a los niños.
Todos tenemos aun “él” en
nuestra vida, ya sea mejor amigo, primer amor, primer beso, hermano, padre
incluso ese con quien solo te acostaste, no importa en realidad cual de todos
ellos sea, todos son importantes, incluso cuando intentamos negarlo.
Gracias a leslydab por mandarme su palabra.
Por favor comenten que creen de el texto lo amaría mucho :D
Pueden leer más en http://frasesdelibro.tumblr.com/palabras-de-dana
Sigan mandando sus palabras.
El texto fue escrito por Dana S. Torres (yo) Por favor no lo copien y digan que es suyo, y si lo copian en algun lado, haganlo citando por favor. Los escritores y lectores nos ayudamos entre nosotros :D

en-momentos-de-inspiracion